El estrés oxidativo es el desequilibrio entre los radicales libres que genera tu cuerpo y su capacidad para neutralizarlos. Con el tiempo, ese desequilibrio daña las células.
De dónde vienen los radicales libres
Se producen de forma natural al respirar y al metabolizar los alimentos, pero factores como la contaminación, el tabaco, el sol o el estrés los aumentan.
El escudo antioxidante
La vitamina C es uno de los antioxidantes más conocidos. Contribuye a proteger las células frente al daño oxidativo, ayudando a mantener su buen funcionamiento.
Un hábito, no un milagro
Ningún nutriente hace magia por sí solo. La clave está en la constancia: una alimentación rica en vegetales, buen descanso y un aporte diario de vitamina C bien absorbida forman un conjunto que sí marca la diferencia a largo plazo.