El deporte, especialmente el de alta intensidad, aumenta la producción de radicales libres en el organismo. Es un proceso natural, pero mantener un buen estatus antioxidante ayuda a que tu cuerpo lo gestione mejor.
Antioxidante durante el esfuerzo
La vitamina C contribuye a proteger las células frente al daño oxidativo, algo especialmente relevante cuando entrenas con frecuencia.
Colágeno para tus articulaciones
La vitamina C participa en la formación normal de colágeno, la proteína que da soporte a tendones, ligamentos y cartílagos. Un tejido conectivo sano es clave para quien somete su cuerpo a impacto repetido.
Menos cansancio y fatiga
También contribuye a reducir el cansancio y la fatiga, y al metabolismo energético normal, dos aspectos que cualquier deportista valora.
La forma liposomal facilita una toma cómoda antes o después del entrenamiento, sin pastillas y con buena tolerancia digestiva.