A partir de cierta edad, la piel pierde firmeza y el organismo tiende a absorber peor algunos nutrientes. La vitamina C sigue siendo una gran aliada en esta etapa.
Colágeno: el sostén de la piel
La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno, la proteína que mantiene la piel firme y elástica. Su producción natural disminuye con los años, por lo que un buen aporte cobra aún más sentido.
Defensas y energía
También apoya el funcionamiento normal del sistema inmunitario y ayuda a reducir el cansancio, dos aspectos que se valoran especialmente a partir de los 50.
Por qué el formato importa más con la edad
Si la absorción intestinal ya no es la de antes, elegir un formato de alta biodisponibilidad como el liposomal ayuda a aprovechar mejor cada toma, sin pastillas grandes y con buena tolerancia.