La cantidad de vitamina C que necesitamos varía según la edad, el estilo de vida y ciertas circunstancias personales.
Referencias generales
Las autoridades sanitarias establecen valores de referencia para la población adulta sana. Es un punto de partida, no una cifra rígida para todos.
Situaciones que aumentan tus necesidades
El tabaquismo, el estrés sostenido, el ejercicio intenso o los periodos de mayor exposición a resfriados pueden incrementar el consumo de vitamina C de tu organismo.
Dosis y absorción van de la mano
No solo importa cuánta vitamina C tomas, sino cuánta aprovechas realmente. Una dosis alta en un formato de baja absorción puede desperdiciarse; el formato liposomal ayuda a que llegue de forma más eficiente a tus células.
Ante cualquier duda sobre tu caso concreto, consulta con un profesional de la salud.